
Ayer falleció en Badalona Albert Esteve, un entrenador de baloncesto único por conocimientos, dedicación, pasión y generosidad.
He podido compartir muchos momentos durante nuestra larga trayectoria y puedo afirmar que su firmeza y humanidad destacaban por encima de los demás.
Desde estas líneas, la comunidad de entrenadores de baloncesto queremos hacer llegar a su familia, amigos y compañeros nuestro más sentido pésame por la pérdida del Albert.
No podré verte más en actos baloncestísticos, ni en carreras populares en las que habíamos coincidido, pero seguiré y seguiremos recordando todo lo bueno que eras capaz de transmitir. Ahora nos toca extender tu legado.
Descansa en paz.
Juan Mª Gavaldá