En el mundo del deporte y en cualquier ámbito de la vida, todos nos movemos por motivos, por negación, por aceptación y es por ello que los entrenadores tenemos que revisar diariamente nuestro trabajo de corto plazo, aunque tengamos muy claro cuál es nuestro objetivo a medio-largo plazo.
Es por ello por lo que propongo este índice que puede tomar valor para otros colegas en el ámbito del baloncesto. Y poder trabajar por objetivos motivacionales, donde tanto los aspectos cuantificables como los no observables a simple vista, se pueden mejorar y de ellos poder trazar una línea motivacional positiva en nuestros jugadores.