Las posesiones son el parámetro estadístico más importante para el análisis de datos en el mundo del baloncesto.
Una posesión empieza cuando el equipo obtiene el control del balón y termina cuando deja de tenerlo. Sin embargo, conviene distinguir el concepto de posesión con el de jugada (“play” en inglés). Una jugada finaliza siempre que haya un lanzamiento o una pérdida, mientras que una posesión sólo finaliza cuando el equipo pierde el control del balón.
Para entenderlo mejor vamos a poner un ejemplo: un equipo dispone del control del balón, por lo tanto, el equipo ha iniciado una posesión y una jugada. Dicho equipo lanza, falla y coje el rebote ofensivo, en consecuencia, el equipo mantiene la posesión, pero finaliza la jugada e inicia una nueva. Finalmente, el equipo pierde el balón, hecho que produce que finalicen tanto la posesión como la jugada. Esta secuencia descrita termina con una posesión más para el equipo y dos jugadas más en el acumulado.
Ejemplo de otra secuencia de acciones:
¿Pero por qué son tan importantes las posesiones? Porque estas se equiparan, a diferencia de las jugadas, es decir: al final de un partido, la diferencia de posesiones entre dos equipos será máximo de una.
Por otro lado, nos permiten normalizar valores como: los puntos, puntos recibidos, asistencias, pérdidas, etc. Y a su vez, esta normalización nos puede mostrar, por ejemplo, la diferencia de eficiencia entre un equipo que mete 80 puntos en 90 posesiones y uno que mete 80 puntos en 70 posesiones.
Maneras de obtener el número de posesiones de un partido
La manera más sencilla de obtener el número de posesiones es contándolas directamente, pero ante la imposibilidad de hacerlo en directo durante el partido, existen dos alternativas:
- A través del “play-by-play”: este sistema es el más fiable, ya que se puede obtener el número exacto de posesiones que juega un equipo en un partido.
- A través del “boxscore”: mediante la tradicional tabla de estadísticas podemos sacar un número aproximado de posesiones a través de la siguiente fórmula:
POS = TCI + PER + (TLI * 0.44) – RO
Donde:
POS = Posesiones
TCI = Tiros de Campo Intentados
PER = Pérdidas
TLI = Tiros Libres Intentados
RO = Rebotes Ofensivos
El número de posesiones que se obtienen con esta fórmula es aproximado debido a que, con el “boxscore”, no sabemos cuántos de los tiros libres lanzados finalizan la posesión o la jugada. Por este motivo, el valor de 0.44 representa la probabilidad de que un tiro libre disponga de rebote.
En conclusión, las posesiones son un parámetro clave e imprescindible en el mundo de la estadística avanzada. Actualmente, disponemos de multitud de recursos y herramientas para conocer el número de posesiones. Un ejemplo muy claro es la aplicación Basketball Stats Assistant, con la que conoceremos el número exacto de posesiones en todo momento del partido, al igual que de todas las métricas normalizadas con las posesiones.