Cuando era jugadora y el entrenador decía “Ejercicio de 11” o “Eleven men drill”, era como música para mis oídos, coger un balón rápidamente y correr hasta el centro de la pista para empezar atacando (por supuesto empezar atacando). Era un ejercicio que me encantaba porque podía dejar llevar mi imaginación en situaciones donde el ataque siempre tiene ventaja sobre todo en 3 cosas:
- En número: 3 atacantes contra 2 defensores (obvio).
- En velocidad: la defensa casi siempre parte de parado y el ataque viene en carrera.
- En espacio: el ataque se beneficia de ser sólo 5 jugadores en pista y por lo tanto mucho más espacio para encontrar al jugador libre.
Ahora como entrenadora, sigue siendo uno de esos ejercicios que me gusta hacer pero con diferente “approach” que cuando era jugadora. Está claro que el “11” es un ejercicio muy popular, en algunas ocasiones se utiliza para exactamente eso, dejar que el jugador empiece el entrenamiento disfrutando de superioridades ofensivas. A mí en particular me gusta por diferentes razones:
- Trabajo del pase.
- Trabajo de salida de balón tras robo/rebote- Transición defensa / ataque.
- Toma de decisiones en pocos segundos –la situación 3c2 es una posibilidad que se da durante escasos segundo en un partido real.
A lo largo de los años, he intentado coger los conceptos que he visto de este ejercicio de diferentes entrenadores. En mi opinión, como en todos los ejercicios es hacer hincapié en los detalles que le va a dar calidad al ejercicio.
El PASE, uno de los conceptos técnicos/tácticos que más valoro, será el que le de calidad a este ejercicio. Me gusta hacer ejercicios a principio de los entrenamientos donde no se pueda botar, o los botes estén limitados. Con esto pretendo trabajar mucho el sentido colectivo, conceptos como “ofrecerme” un segundo antes de que mi compañero me “necesite”. Ganar medio segundo con el pase para que sumado a otro medio segundo me dé una ventaja clara en esa misma jugada. La ventaja no la crea un solo jugador, sino que es el sumatorio de las ventajas creadas por todos.

Por ello, la primera variante del ejercicio 11 (Gráfico 1) es jugar sin botar. Tras rebote/robo ese jugador inicia el contraataque con los dos jugadores que esperan en el lateral. En este caso, los jugadores sin balón siempre tienen que dar una línea de pase, si puede ser adelantada. El pase debe salir lo más rápido posible y con tensión. Además, teniendo en cuenta lo que hemos comentado antes de las superioridades, deberá de ir adelantado para que lance al receptor a la siguiente jugada y ganado ese medio segundo del que antes también hemos hablado.
Podemos hablar del concepto “ganarle la espalda al defensor” cuando salgan a cortar los pases. Otra de las situaciones importantes en estas superioridades es no dar el pase final demasiado tarde, porque dará la posibilidad al defensor a llegar a las dos opciones del jugador con balón y del receptor. En campo abierto, el timming del último pase será clave para la ejecución final. A mí personalmente, me gusta que ese último pase sea picado.

Variante 2 (Gráfico 2)- No se puede botar dentro de las líneas de 3, tanto ofensiva como defensiva. Sacar el balón en contraataque con bote.
Hace que el que roba balón o coge rebote tenga que encontrar la salida de balón rápido, que los receptores tengan que ofrecerse. De la velocidad de ejecución de esos primeros 2”-3” dependerá en muchas ocasiones de juego real, el tener una ventaja en el contraataque. Al poder botar en la zona central de la pista, hace que el jugador se pueda apoyar en el bote para sacar ventajas y llegar a la pista de ataque con mayor rapidez.

Variante 3 (Gráfico 3) – No se puede botar fuera de las líneas de 3, zona centro. Sacar el balón en contraataque con bote, si es necesario. El objetivo es apoyarnos en el bote, sea quien sea el jugador, para sacar el balón lo más rápido posible, seguramente si tras rebote o robo tenemos un defensor muy cerca. Nos apoyamos en el bote para sacar una ventaja y posteriormente apoyarnos en uno de los jugadores que sale de la banda.
Una vez en campo de ataque, utilizaremos si es necesario un bote para la finalización o para sacar ventaja con un defensor que nos esté recuperado tras una ayuda o que nos esté presionando.
La premisa en este tipo de variantes es utilizar el pase como trampolín para la siguiente acción. El pase es el conductor en positivo o negativo a que la siguiente acción tenga éxito o fracaso, según la ejecución y timming.
Al cambiar las normas en diferentes partes de la pista hace que el jugador tenga que estar muy rápido en la ejecución en poder sacar ventajas o del bote o del pase según corresponda. Con esto incentivas la comunicación gestual de los jugadores.
Para finalizar, este ejercicio de superioridades me gusta que sirva para que el jugador pueda entrenar su creatividad en tiempo real. Como entrenadores creo que tenemos que crear también ese espacio en algunos ejercicios, donde el jugador no se crea penalizado por perder un pase sin mirar o un tanto arriesgado. Creo que el pase sin mirar también es entrenable e utilizable en muchas situaciones del partido, y como se dice mucho, si no se entrena difícilmente se podrá hacer en los partidos.
P.D: También se puede añadir a cualquiera de estas opciones, la competición, esta variante la hice mucho en mis dos años con Jose Ignacio Hernández. Objetivo llegar a 10 puntos, donde rebote, puntos, tapón, robo y asistencia suma y donde pérdida, tiro fallado, falta, resta.
Como he mencionado con antelación todos estos conceptos son vistos con los diferentes entrenadores que he podido estar, orientándolo con los detalles que yo creo importantes. Por supuesto, visto desde mi punto de vista como entrenadora y creyendo que casi todo es válido en el baloncesto, siendo lo trascendental o importante como lo entrenes y haciendo hincapié en los detalles que cada entrenador crea imprescindibles.